Si llevas un hotel de 15 o 30 habitaciones, el marketing no compite con tu tiempo: compite con el desayuno, las llegadas tarde y la caldera que falla en agosto. Por eso esta guía no te propone veinte acciones. Te propone un orden: qué hacer primero, qué después y qué puedes dejar para cuando lo básico funcione.
La idea de fondo es sencilla. Cada reserva que llega por una agencia online (OTA) te cuesta una comisión. Cada reserva que llega por tu web, no. El marketing de un hotel pequeño consiste, sobre todo, en que el viajero que ya está interesado en ti acabe reservando en tu canal.
Cómo reservan hoy los viajeros en España
Dos datos para situarte.
Según la encuesta TIC en hogares del INE de 2025, el 26,6 % de las personas de 16 a 74 años contrató algún servicio de alojamiento por internet en los tres meses anteriores a la encuesta. Es casi una de cada cuatro personas, en solo un trimestre. Tu cliente reserva online; la pregunta es dónde.
El estudio europeo de distribución hotelera de HOTREC, publicado en septiembre de 2026 con datos de 2025, responde a eso para España:
| Reserva directa | Agencias online (OTAs) | |
|---|---|---|
| España | 36,6 % | 35,2 % |
| Europa | 51,3 % | 29,9 % |
Fuente: HOTREC, European Hotel Distribution Study 2026. La muestra española es pequeña, y el propio estudio sitúa a España entre los países con más dependencia de las OTAs, junto a Hungría.
Lo que te dice esta tabla: en España las OTAs pesan casi tanto como el canal directo. Cada punto que consigas mover de una columna a otra es margen que se queda en tu hotel. No hace falta salir de Booking para eso; hace falta que el viajero que te descubre allí encuentre una buena razón y un camino fácil para reservar contigo. Lo desarrollamos en la guía de reservas directas.
El orden correcto: primero lo que ya te buscan
Muchos hoteles pequeños empiezan el marketing por el final: abren Instagram, pagan una campaña o contratan a alguien para "llevar las redes". Si la web es lenta en el móvil o la ficha de Google enlaza a una OTA, ese esfuerzo acaba alimentando reservas con comisión.
El orden que proponemos:
- Tu web, para que quien llegue pueda reservar sin fricción.
- Tu ficha de Google, completa y con tu web como enlace.
- Los enlaces de reserva gratuitos de Google, para que tu precio oficial salga junto al de las OTAs.
- Las reseñas, porque son lo que el viajero lee justo antes de decidir.
- El email a huéspedes anteriores, el canal más barato que tienes.
- SEO de contenidos, redes sociales y anuncios de pago, cuando lo anterior funcione.
Las cinco primeras son baratas o gratuitas y trabajan sobre gente que ya te conoce o ya te está buscando. La sexta sirve para atraer gente nueva, y por eso rinde mucho más cuando la base está bien.
Qué puedes esperar de cada canal
Antes de repartir tiempo y dinero, conviene tener expectativas realistas. Esta tabla no da cifras de resultados, porque dependen de tu hotel, tu zona y tu punto de partida. Da una orientación de esfuerzo, coste y plazo para un hotel pequeño:
| Canal | Coste | Esfuerzo | Cuándo se nota | Para qué sirve |
|---|---|---|---|---|
| Web propia | Inversión inicial y mantenimiento | Alto al principio, bajo después | Desde que se publica | Convertir en reserva todo lo demás |
| Ficha de Google | Gratis | Una tarde y revisiones mensuales | Rápido, tras verificarla | Que quien te busca vea datos correctos y tu web |
| Enlaces de reserva gratuitos | Gratis por clic; puede haber coste del proveedor que conecta tus precios | Configuración técnica una vez | En cuanto Google recibe tus precios | Tu precio oficial junto al de las OTAs |
| Reseñas | Gratis | Constante, unos minutos al día | Poco a poco | Decidir a quien duda entre tú y otro hotel |
| Email a huéspedes | Herramienta barata o incluida en tu PMS | Plantillas una vez, envíos puntuales | En la siguiente temporada | Que el que ya vino repita reservando directo |
| SEO de contenidos | Tiempo o contratar textos | Medio, continuo | Meses | Captar búsquedas concretas de tu zona |
| Redes sociales | Gratis o con anuncios | Alto y continuo | Lento | Inspirar y mantener presencia |
| Hotel Ads | Pago por clic | Medio, hay que vigilarlo | Inmediato mientras pagas | Visibilidad extra en fechas concretas |
Fíjate en una cosa: los canales que dependen del tiempo de alguien del hotel (reseñas, redes, contenidos) son los que más se abandonan. Elige solo los que puedas mantener todo el año. Una ficha de Google cuidada y emails a antiguos huéspedes hechos con constancia suelen dar más que cinco canales a medias.
Un apunte sobre las OTAs. Un viajero puede descubrir tu hotel en Booking y después buscar tu nombre en Google antes de reservar; es lo que se conoce como efecto billboard. Por eso las plataformas pueden seguir siendo tu escaparate. Tu trabajo es que, cuando ese viajero te busque, encuentre tu web, tu precio y una ventaja clara para reservar directo.
La web, la base de todo lo demás
Todos los canales de esta guía terminan en el mismo sitio: tu web. La ficha de Google enlaza a ella, los enlaces de reserva gratuitos llevan a ella y los emails también. Si la web falla, fallan todos.
Lo mínimo que debe cumplir:
- Botón de reservar visible en todo momento, también en el móvil.
- Precio "desde" o acceso al motor de reservas en la primera pantalla.
- Fotos reales de las habitaciones, no solo del vestíbulo.
- Políticas claras (cancelación, horarios, mascotas) sin tener que buscarlas.
- Que cargue rápido con datos móviles.
- La ventaja de reservar directo explicada junto al botón: desayuno incluido, cancelación más flexible, un detalle a la llegada.
Desde noviembre de 2024 puedes ofrecer en tu web precios o condiciones mejores que en Booking.com; lo explicamos en el artículo sobre paridad de tarifas. En la guía qué necesita la página web de un hotel tienes la lista completa, con estructura de páginas según el tamaño del alojamiento.
Si no sabes cómo está la tuya, la auditoría web gratuita revisa velocidad, móvil y los puntos básicos en un minuto.
Google: donde se decide la reserva
Para un hotel pequeño, Google tiene cuatro piezas distintas. Conviene no mezclarlas, porque cada una se trabaja de forma diferente.
Tu ficha de Google (Perfil de Empresa)
Es el panel con fotos, reseñas y botón de llamada que sale cuando alguien busca tu nombre o mira el mapa. Para editar todos los servicios del hotel, Google exige que la ficha esté reclamada y verificada. Sus directrices piden, además, que el nombre sea el real, sin palabras clave añadidas ("con piscina", "el mejor de la costa"), y que la web sea la del propio negocio, no la página de un tercero.
Un detalle que sorprende a muchos hoteleros: según la ayuda de Google, los precios y enlaces de reserva que aparecen en la ficha de un hotel proceden de Hotel Ads y de los enlaces de reserva gratuitos. Si solo salen Booking y Expedia, es porque tu hotel no está enviando sus precios. Lo explicamos paso a paso en la guía de la ficha de Google para hoteles.
Enlaces de reserva gratuitos
Son las filas con nombre de web y precio que salen en la ficha del hotel y en Google Hoteles. Según la ayuda de Google Hotel Center, los clics en estos enlaces no tienen ningún coste y las pujas no influyen en su clasificación. Para aparecer necesitas enviar precios y disponibilidad a Google, normalmente a través de tu motor de reservas o de un socio de conectividad.
Es, probablemente, la acción con mejor relación entre esfuerzo y resultado de toda la lista. La guía de enlaces de reserva gratuitos de Google explica cómo saber si ya los tienes y qué hacer si tu motor no es compatible.
SEO
El SEO es lo que hace que tu web salga en los resultados normales de Google. Un hotel pequeño no va a ganar a Booking en "hoteles en Sevilla", pero sí puede ganar su nombre, búsquedas muy concretas ("hotel con aparcamiento en el centro de Albarracín") y búsquedas de experiencias de su zona. Lo tienes en la guía de SEO para hoteles.
Google Hotel Ads
Son los anuncios de pago dentro de esos mismos módulos de hoteles. Pagas por clic y compites con las OTAs en la subasta. Tiene sentido cuando ya tienes enlaces gratuitos funcionando y quieres más visibilidad en fechas concretas. Lo analizamos en Google Hotel Ads: qué es y cuánto cuesta.
Reseñas y reputación
Las reseñas son el último filtro antes de reservar. No hace falta un software de reputación para gestionarlas bien; hace falta constancia.
Qué funciona:
- Responder a todas, buenas y malas, con el nombre de quien firma y algo concreto de la estancia. Una respuesta copiada en todas las reseñas se nota.
- Contestar las negativas con hechos: qué pasó, qué has cambiado. Quien lee la reseña es el próximo huésped, no el que la escribió.
- Pedirlas en el momento adecuado: en el email de después de la estancia o con un enlace o código QR en recepción. Google permite compartir un enlace para solicitar reseñas desde el Perfil de Empresa.
Qué no puedes hacer, según la política de contenido de Google Maps:
- Ofrecer incentivos (pagos, descuentos, bienes o servicios gratis) a cambio de reseñas.
- Pedir reseñas solo a los clientes contentos o desaconsejar las negativas.
- Presionar al huésped para que deje la reseña mientras está en el hotel.
Es tentador ofrecer un descuento a cambio de una reseña de cinco estrellas. Va contra las normas de Google y pone en riesgo la ficha que más gente ve de tu hotel. Pide a todos, de forma natural, y deja que escriban lo que quieran.
Email y huéspedes que vuelven
Un huésped que ya durmió en tu hotel conoce tu web, tu nombre y cómo es la habitación. Si vuelve reservando directo, no pagas comisión. Es el cliente más barato que tienes y casi ningún hotel pequeño le escribe después de la estancia.
Con cinco emails bien pensados (confirmación, antes de la llegada, durante la estancia, después y uno de reactivación) cubres casi todo. Los explicamos en la guía de email marketing para hoteles.
Dos límites legales y contractuales que debes conocer antes de empezar:
- La LSSI. El artículo 21 de la Ley 34/2002 prohíbe enviar publicidad por email que no haya sido solicitada o expresamente autorizada. Hay una excepción para clientes con los que tienes una relación contractual previa, siempre que hayas obtenido sus datos de forma lícita, les ofrezcas productos o servicios similares a los que contrataron y les des una forma sencilla y gratuita de darse de baja, tanto al recoger los datos como en cada envío.
- Las condiciones de Booking.com. La cláusula 2.8.3 de sus condiciones para alojamientos en España prohíbe usar el servicio de mensajes y los datos de contacto que te facilita Booking.com para enviar comunicaciones electrónicas no solicitadas. El email que te llega de una reserva de Booking no es una lista de marketing. Si quieres escribir a ese huésped en el futuro, pídele el consentimiento durante la estancia, por ejemplo en el check-in.
Redes sociales: qué sí y qué no para un hotel pequeño
Las redes sociales consumen mucho tiempo y, en un hotel pequeño, rara vez son el canal que más reservas trae. Eso no significa que no sirvan. Significa que hay que darles un papel concreto.
Qué sí:
- Una red, no cinco. Elige donde está tu huésped. Un hotel rural o boutique suele encajar en Instagram; un hotel de negocios puede no necesitar ninguna activa.
- Contenido que solo tú tienes: la luz de la terraza a las ocho de la tarde, el desayuno con producto local, el pueblo en enero. Las fotos de stock no venden habitaciones.
- El enlace a tu web en el perfil, no a la OTA.
- Responder mensajes rápido. Mucha gente pregunta por mensaje privado antes de reservar.
Qué no:
- Publicar por obligación tres veces por semana si no tienes nada que contar.
- Pagar por seguidores o sorteos que atraen a gente que nunca va a venir.
- Medir el éxito por "me gusta". Lo que importa es cuántas visitas y reservas llegan a tu web desde la red.
Si dispones de dos horas a la semana para marketing, dedícalas antes a la ficha de Google y a las reseñas que a las redes.
Presupuesto y calendario de 12 meses
Sobre presupuesto no te vamos a dar un porcentaje "estándar" del sector, porque no hay una fuente seria que lo sostenga para hoteles pequeños en España. Sí te proponemos una forma de calcularlo.
Haz esta cuenta con tus números de un año:
- Reservas que te llegaron por OTAs × importe medio de la reserva × comisión que pagas = lo que pagaste en comisiones.
- Imagina que una parte de esas reservas (pon la que te parezca prudente, por ejemplo una de cada diez) hubiera llegado por tu web.
- La comisión de esas reservas es lo que habrías ahorrado. Esa cifra marca el máximo razonable que puedes invertir al año en tu canal directo y seguir ganando.
Un ejemplo hipotético: un hotel que paga 40.000 € al año en comisiones y consigue que una de cada diez de esas reservas pase a su web ahorra 4.000 €. Si su web, su conexión con Google y sus emails le cuestan menos que eso, la cuenta sale. En el artículo sobre cuánto cobra Booking a los hoteles tienes una calculadora para hacerla con tus datos.
Y un calendario de partida, pensado para un hotel con temporada alta en verano (adáptalo a la tuya):
| Mes | Qué hacer |
|---|---|
| 1 | Auditoría de la web: móvil, velocidad, botón de reservar, ventaja directa visible |
| 2 | Ficha de Google: reclamarla, verificarla, revisar nombre, categoría, servicios y fotos |
| 3 | Comprobar los enlaces de reserva gratuitos con tu motor de reservas o socio de conectividad |
| 4 | Rutina de reseñas: responder todas, enlace o QR para pedirlas |
| 5 | Email: plantillas de antes y después de la estancia, casilla de consentimiento en el check-in |
| 6 | Revisar los primeros datos: reservas por canal, clics desde la ficha |
| 7–8 | Temporada alta: no tocar mucho; anotar preguntas frecuentes de los huéspedes para la web |
| 9 | Email de reactivación a huéspedes que dieron su consentimiento, pensando en la temporada baja |
| 10 | Páginas nuevas en la web para búsquedas concretas (experiencias, eventos de la zona) |
| 11 | Valorar Hotel Ads para fechas con poca ocupación, con un presupuesto cerrado |
| 12 | Balance del año: qué canal trajo reservas directas y a qué coste |
Cómo medir si funciona
Sin medir, el marketing es fe. Con tres herramientas gratuitas tienes casi todo:
- Google Analytics 4: visitas a tu web, de dónde vienen y cuántas llegan al motor de reservas. Pide a quien lleve tu web que la conversión "reserva completada" esté bien configurada; sin ella, Analytics solo cuenta visitas.
- Google Search Console: con qué búsquedas sale tu web en Google y cuántos clics recibe. Te dirá, por ejemplo, si la gente que busca tu nombre acaba en tu web.
- El informe de tu motor de reservas o de tu PMS: reservas por canal. Es el número que importa.
Un truco útil: añade parámetros de campaña (UTM) al enlace de tu web en la ficha de Google, en el perfil de redes y en los emails. Así sabrás en Analytics qué parte de tu tráfico viene de cada sitio.
El indicador que te recomendamos mirar cada mes es el porcentaje de reservas directas sobre el total. Si sube, el marketing funciona. Si las visitas a la web suben y ese porcentaje no se mueve, el problema está en la web o en el motor, no en el marketing.
Por dónde empezar esta semana
Si solo vas a hacer una cosa, busca el nombre de tu hotel en Google desde el móvil, como lo haría un huésped. Mira qué sale primero, a dónde lleva el botón de reservar de tu ficha y si tu web aparece con su precio junto a las OTAs. En diez minutos sabrás cuál de las piezas de esta guía te falta.
Si quieres que te ayudemos con la base, revisa tu web con la auditoría gratuita o pídenos una vista previa de tu nueva web: te enseñamos cómo quedaría tu nueva home, sin compromiso. Y si ya lo tienes claro, aquí está lo que incluye nuestro diseño web para hoteles.